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Noticia Ampliada

Bodas civiles, con poesía y con música

Este año se han celebrado en el Ayuntamiento de Jaén, hasta noviembre, un total de 98 uniones. Además de los edificios municipales, los novios eligen otros escenarios como los Jardines de Jabalcuz o el
Parador de Santa Catalina.  Se ‘adorna’ con lecturas literarias o, incluso, música.

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Los tiempos y las costumbres cambian. En los últimos años, las celebraciones de matrimonios civiles no han sido una excepción como demuestran las cifras: en los once primeros meses de este año, casi un centenar de parejas decidieron unirse de esta forma. Esta normalización también se ha trasladado al Ayuntamiento, donde la práctica de este particular ‘rito’ se ha convertido en una obligación más dentro de las agendas de los concejales y la alcaldesa al margen de plenos y comparecencias públicas.

En 2008 se celebraron un total de 98 bodas en el Ayuntamiento de Jaén, la misma cifra que hasta el mes de noviembre de este año, según las cifras municipales. Por ello 2009, al igual que en los últimos, previsiblemente se cerrará con un incremento. Aún representan un porcentaje bajo en relación a las ceremonias religiosas, pero van en aumento.

A pesar de que se trata de celebraciones laicas, las ceremonias son muy similares a las de bodas religiosas, incluso en lo que tienen de liturgia. Una de las diferencias es el lugar elegido: el Ayuntamiento. Aunque la ley obliga a que sea en el edificio municipal, el juzgado de paz o el registro civil, hay flexibilidad en las ubicaciones. En Jaén, lugares como los Jardines de Jabalcuz, el Parador de Santa Catalina o el Parque del Seminario han sido los escenarios más elegidos por los contrayentes.

“Se intenta que no sea un mero trámite administrativo y que los novios se vayan con buen sabor de boca”, afirma el primer teniente de alcalde, José Luis Cano, uno de los más solicitados por las parejas. La ceremonia, que cuenta con una parte “inamovible” -como en la religiosa- que es la lectura de los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil y la pregunta de rigor a los contrayentes, resulta, en muchos casos, ‘a la carta’. Música, lectura de poemas o textos literarios o intervenciones de los familiares ‘decoran’ la ceremonia. En el caso de Cano, lee a Mario Benedetti o la letra de la canción ‘19 días y 500 noches’ de Joaquín Sabina. La edil del PP, Cristina Nestares, lee desde un poeta libanés a Pablo Neruda pasando por la Carta a los Corintios (en el caso de parejas en los que algún miembro es creyente). Al margen de lecturas, la socialista Ascensión Beltrán transmite la ilusión: “Quiero transmitirle la importancia de ese momento”.